Siete días de abril, un coche de alquiler y una isla que se cruza de punta a punta en poco más de una hora. Con eso me bastó para salir cada mañana desde Puerto del Carmen hacia un paisaje distinto, unas veces el que señalaban todas las guías y otras el que aparecía sin avisar en una curva de la carretera. Volví sin tener claro si en Lanzarote fui viajero o turista, seguramente las dos cosas, y con la cámara llena de rojos, negros y azules que no siempre se parecen a lo que vieron mis ojos. Aquí tienes lo que necesitas para preparar tu viaje y las seis entradas en las que fui contando el mío.
El primer día da para poco más que deshacer la maleta y salir a buscar el mar. Puerto del Carmen vive del turismo y no lo esconde, pero entre Playa Chica y el puerto viejo apareció la primera roca volcánica, y con ella las ganas de ver todo lo demás. Timanfaya se recorre en guagua, con la cámara pegada a la ventanilla, y en el Islote de Hilario la tierra quema de verdad. Por la tarde, La Geria y su malvasía, viñas que crecen en hoyos de ceniza al abrigo de muros de piedra. Un mismo volcán, La Corona, y dos maneras de enseñarlo. La Cueva de los Verdes, casi como la dejó la lava, y los Jameos del Agua, convertidos por César Manrique en otra cosa. Para terminar, un baño en Punta Mujeres y un paseo por Haría y Teguise. El día que no cogí el ferry a La Graciosa ni pagué la entrada del Mirador del Río y me declaré viajero antisistema. A cambio, las aguas mansas del Caletón Blanco, los acantilados frente a La Graciosa y las dunas que se meten en las calles de Famara. Lo esperado y lo que no venía en el plan, en la misma mañana. El Lago Verde de El Golfo, Los Hervideros rugiendo entre la lava, las salinas de Janubio y Papagayo, tan bonita como en las fotos ajenas, aunque al final me quedé en una de las calas de antes, con más viento y menos sombrillas. Tres volcanes a muy poca distancia, uno de ellos por dentro, y los pasillos de Las Grietas. Para cerrar, Arrecife, donde el rojo y el negro del malpaís dejan paso al azul del mar y al blanco de las casas. En el mapa tienes todos los sitios de las seis entradas. Cada punto lleva el número de su entrada, y al pulsarlo puedes ir directamente a ella. Debajo tienes los enlaces oficiales, el álbum fotográfico completo y la guía práctica para preparar tu viaje. Información oficial, consejos y recomendaciones para tu viaje. Accede al álbum compartido en Google Photos para ver todas las capturas del viaje a Lanzarote a máxima resolución. Cómo llegar — El aeropuerto César Manrique-Lanzarote está a 5 km de Arrecife y a unos 8 de Puerto del Carmen, con vuelos directos desde muchas ciudades de la península y de Europa. En barco hay un ferry a la semana desde Cádiz, con más de un día de travesía. Desde Fuerteventura, los barcos rápidos entre Corralejo y Playa Blanca tardan entre 25 y 35 minutos y salen muchas veces al día. Cuándo ir — Cualquier época vale. La temperatura media del año ronda los 21 °C. En abril anda por los 20 °C y el mar por los 18 °C, y en agosto pasa de los 25 °C. Llueve poco y el viento sopla casi siempre, sobre todo en verano. Algunos días llega la calima, el polvo del Sáhara que vuelve el cielo color arena. Cuántos días — Con siete días se ve lo esencial sin prisas. Como la isla se cruza en algo más de una hora, se puede dormir siempre en el mismo sitio y salir cada día hacia una zona distinta. Una isla protegida — Lanzarote es Reserva de la Biosfera desde 1993 y, junto con el archipiélago Chinijo, Geoparque Mundial de la UNESCO desde 2015. Coche — Es casi imprescindible. Las compañías de alquiler están en el propio aeropuerto y en temporada alta conviene reservar con tiempo. Las carreteras están bien, aunque algunas, como la que cruza La Geria, son estrechas y no tienen arcén. Guaguas — Intercity Bus Lanzarote une el aeropuerto, Arrecife y las zonas turísticas, y la 161 va del aeropuerto a Puerto del Carmen y Playa Blanca. Casi ningún volcán ni mirador tiene parada cerca. El billete se paga al subir, mejor con monedas o billetes pequeños. Puerto del Carmen — Fue mi base. Está a diez minutos del aeropuerto, en el centro de la costa sur, con playas y restaurantes. Playa Blanca — En el extremo sur, cerca de Papagayo y del ferry a Fuerteventura. Costa Teguise — En la costa este, más tranquila y con más viento. Arrecife — La capital, con vida propia más allá del turismo. El interior y el norte — Haría, Teguise o La Geria, con casas rurales lejos de la costa. Apartamento RED — Puerto del Carmen. En un recinto cerrado con piscina, tranquilo, con cesta de bienvenida y una lista de restaurantes que no falló ni una vez. No tiene web propia, pero aparece en las plataformas de alquiler vacacional. El Cabildo gestiona siete centros turísticos, casi todos obra o idea de César Manrique. Ya no hay bonos para varios centros, así que cada entrada se compra por separado, y las de Montañas del Fuego y Cueva de los Verdes solo se venden por internet, con día y hora. Los menores de 7 años entran gratis. Fuera de esa red está la Fundación César Manrique, en la casa que el artista levantó sobre burbujas de lava en Taro de Tahíche. La entrada cuesta 10 €, o 17 € combinada con su casa-museo de Haría. La Graciosa, a 25 minutos en barco desde Órzola. La Fundación César Manrique, en Taro de Tahíche. El Jardín de Cactus, en Guatiza, la última gran obra de Manrique en la isla. En la mesa — Papas arrugadas con mojo verde y rojo, queso de cabra de la isla, a menudo a la plancha, pescado del día como la vieja, el cherne o la sama, sancocho, gofio y, de postre, bienmesabe. En la copa — La malvasía volcánica de La Geria, seca y mineral, y los tintos de listán negro. Dónde comer — La Taberna de Nino y Mardeleva, en Puerto del Carmen, y el bar La Piscina «Pichón», en Punta Mujeres. Sus datos están en las entradas de la llegada y de los Jameos. Espacios protegidos — Casi todo lo que se visita en la isla está protegido. No hay que salir de los senderos ni llevarse piedras, picón o arena. Las multas van de 150 a 3.000 €, y la mayor parte de lo que se intenta sacar acaba requisado en el aeropuerto. Sol y viento — El viento refresca y engaña, y el sol pega fuerte todo el año. Agua, gorra y crema, y calzado cerrado para el malpaís y el picón, que resbala. Con antelación — Las entradas de Montañas del Fuego y Cueva de los Verdes. Y antes de ir al volcán del Cuervo, mirar si hay restricciones de acceso. Datos revisados en octubre de 2026. Código ético — Ninguno de los establecimientos mencionados ha pagado por aparecer en este espacio.
SIETE DÍAS, SEIS ENTRADAS
1 · LA LLEGADA
2 · LAS MONTAÑAS DE FUEGO
3 · SENDEROS DE LAVA
4 · EL NORTE
5 · EL SUR
6 · LA MONTAÑA Y LA CIUDAD
EL MAPA DE LA ISLA
GUÍA PRÁCTICA — LANZAROTE
TURISMO LANZAROTE
Web oficial de turismo de la isla, con municipios, playas y espacios naturales.
CENTROS TURÍSTICOS DE LANZAROTE
Horarios y venta de entradas de los siete centros del Cabildo.
AEROPUERTO CÉSAR MANRIQUE-LANZAROTE
Vuelos, terminales y transporte desde el aeropuerto.
INTERCITY BUS LANZAROTE
Líneas y horarios de las guaguas de la isla.
FUNDACIÓN CÉSAR MANRIQUE
La casa del artista en Taro de Tahíche y la casa-museo de Haría.
EL BOTÍN FOTOGRÁFICO COMPLETO
ANTES DE IR
MOVERSE
DÓNDE DORMIR
LOS CENTROS DE CÉSAR MANRIQUE
COSAS QUE DEBES HACER
SI TIENES UN DÍA MÁS
QUÉ COMER Y BEBER
CONSEJOS
LANZAROTE, ENTRADA A ENTRADA
TU VIAJE A LANZAROTE
Guía práctica de la isla y el recorrido completo · Estás aquí
1 · LA LLEGADA
Puerto del Carmen y Playa Chica
2 · LAS MONTAÑAS DE FUEGO
Timanfaya y los viñedos de La Geria
3 · SENDEROS DE LAVA
Cueva de los Verdes, Jameos del Agua, Haría y Teguise
4 · EL NORTE
Caletón Blanco, Mirador del Río y las dunas de Famara
5 · EL SUR
Lago Verde, Los Hervideros, Janubio y Papagayo
6 · LA MONTAÑA Y LA CIUDAD
Del malpaís de Tinajo a Arrecife
A veces me pregunto si realmente existen espacios únicos, de esos que sí o sí hay que visitar para tener la experiencia de vivirlos. Mis pies han recorrido lugares que afirmaban serlo pero que a la vez me recordaban a otros en los que ya estuve. Hoy, una vez más en esta isla, es día de caminar entre volcanes e incluso de meterme en su interior y no sé si Lanzarote es el único lugar del mundo en el que puedo hacerlo, pero sí puedo asegurar que transmite la sensación de caminar sobre una tierra todavía caliente, con el magma a pocos metros bajo tus pies.
Del malpaís hasta Arrecife, la capital de la isla
Estoy en un lugar en el que, a muy poca distancia, puedo visitar tres volcanes. El volcán del Cuervo, La Montaña Negra y la Montaña Colorada. He sacado la cámara de fotos y no he dejado de fotografiar el malpaís, ese terreno desolado e inhóspito que quizá no sea único pero que resulta impactante.
Llaman la atención los colores; el rojo y el negro, la ausencia de vida, el tamaño y los volúmenes de la tierra, el grano fino que resbala por el cono del volcán. La piedra gruesa y de formas caprichosas que ha creado la lava al enfriarse. Miro a mi alrededor y me convenzo de la imposibilidad de caminar por aquel terreno, tanto más construir, cultivar o hacer cualquier cosa parecida a vivir.
En los casos de Montaña Negra y Montaña Colorada me limito a caminar alrededor del cono volcánico observando las diferencias en el sedimento generado por la ceniza y el creado por la colada de lava al abandonar el cono volcánico.
Para llegar al volcán de El Cuervo el sendero me lleva a través del malpaís, y me convenzo de que ahí no se puede vivir, casi ni caminar. En esta ocasión, una abertura en la pared del volcán me permite colarme en su interior y la experiencia me sobrecoge. No puedo evitar que lo aprendido en estos días sobre volcanes tome protagonismo en mi cabeza y mi imaginación vuele.
Desde allí, todavía impactado, conduzco hasta la costa, buscando la ciudad de Arrecife, capital de la isla. Pero antes, hago una parada en el paraje de Las Grietas, una ladera quebrada por la acción del volcán Montaña Blanca, donde puedo caminar entre las distintas capas de sus erupciones, moldeadas por la acción del agua y el paso del tiempo. Es un espacio distinto de los anteriores, laberíntico y con la belleza de todo lo que se construye con la paciencia de los ritmos geológicos. Una vez más disparo y disparo, siempre con la duda de haber sido capaz de captar lo que veo y la emoción que siento.
Termino mi ruta alejándome de lo salvaje para dar un paseo por Arrecife, la capital de la isla, y ahí dejo que mis sensaciones cambien, se calmen un poco, o tal vez solo se moldeen, como la lava del volcán Montaña Blanca. Me relajo caminando alrededor del Charco de San Ginés, me alegra descubrir librerías de esas que te invitan a quedarte y doy rienda suelta a mi niño interior cruzando el puente de Las Bolas que me lleva hasta el Castillo de San Gabriel, metido en el mar, en una isla que me da la oportunidad de disfrutar de otros colores, el azul del mar, la arena dorada de la playa y el blanco de las casas. Me quedo con esa idea de la diferencia de los matices de los colores, de los espacios y de la vida. Reviso las imágenes capturadas y me pregunto si reflejan lo que han captado mis pupilas y sobre todo lo que me han hecho sentir. Definitivamente tengo que hacer más fotos.
En el mapa tienes los sitios de los que hablo en esta entrada y en su guía, de los tres volcanes y sus aparcamientos a Las Grietas y Arrecife. Los números solo sirven para localizar cada sitio. En oscuro, los aparcamientos. Pulsa en cada uno para ver qué es. Debajo tienes los enlaces, el álbum fotográfico completo y la información práctica para tu recorrido. Información oficial, consejos y recomendaciones para tu recorrido. Accede al álbum compartido en Google Photos para ver todas las capturas del viaje a Lanzarote a máxima resolución. Comparten aparcamiento junto a la LZ-56, la carretera que baja de Mancha Blanca a Masdache, a la altura del km 4,5. El sendero del Cuervo es circular, de unos 4 km, y se hace en una hora u hora y media. Cruza el malpaís hasta una abertura en la pared del cono por la que se entra al cráter. A Montaña Negra se le da la vuelta por un sendero que sale del mismo aparcamiento. Los dos están en el Parque Natural de los Volcanes, así que no se puede salir de los senderos ni llevarse piedras o ceniza, y hay sanciones. No hay sombra ni agua. Ojo con el acceso. En épocas de mucha gente, como la Semana Santa, el Cabildo ha cerrado este aparcamiento y ha puesto guaguas gratuitas desde la ermita de Los Dolores, en Mancha Blanca, y tiene previsto limitar las visitas con reserva. Conviene mirar cómo está antes de ir. Es el sendero nº 2 de la red de Tinajo. Tiene su propio aparcamiento en la LZ-56, en el km 2,5, muy cerca del del Cuervo. Rodea el cono en una hora, es fácil y tiene paneles explicativos. En su ladera sureste hay una enorme bomba volcánica. Están en la ladera de Montaña Blanca, junto a la LZ-35, entre San Bartolomé y Tías, y no hay ninguna señal. Se aparca en una explanada de tierra al lado de la carretera, se pasa al otro lado por un túnel y un sendero corto sube hasta las grietas. La entrada es libre. Son pasillos estrechos que el agua ha ido abriendo en las capas de las antiguas erupciones. No hay sombra ni agua y el picón resbala, así que mejor con buen calzado. El Charco de San Ginés es la laguna de mar en torno a la que nació el primer barrio de pescadores de la isla, remodelada según un proyecto de César Manrique. Se rodea por una pasarela en unos doce minutos, entre bares y restaurantes. El Castillo de San Gabriel, levantado en el siglo XVI sobre un islote frente a la ciudad, se alcanza por el puente de las Bolas y hoy es el Museo de Historia de Arrecife. Abre de lunes a sábado, de 11 a 17 h, y la entrada cuesta 3 €, gratis para menores de 12 años. Para aparcar, el recinto ferial junto a la playa del Reducto es gratuito, y en el centro hay zona azul. Datos revisados en octubre de 2026. Código ético — Ninguno de los lugares mencionados ha pagado por aparecer en este espacio.
LANZAROTE. LOS COLORES DE LA MONTAÑA Y LA CIUDAD
TRES VOLCANES
DENTRO DEL CUERVO
LAS GRIETAS
ARRECIFE
EL MAPA
GUÍA PRÁCTICA Y ENLACES — DEL MALPAÍS A ARRECIFE
SENDERO VOLCÁN DEL CUERVO
Ficha del sendero del Aula de Naturaleza de Máguez, del Cabildo.
MONTAÑA NEGRA
Ruta, altura y cómo llegar.
MONTAÑA COLORADA
Sendero nº 2 de la red de senderos de Tinajo.
LAS GRIETAS
Cómo llegar y consejos para la visita.
ARRECIFE
Turismo Lanzarote, con el Charco de San Ginés y los castillos.
EL BOTÍN FOTOGRÁFICO COMPLETO
EL VOLCÁN DEL CUERVO Y MONTAÑA NEGRA
MONTAÑA COLORADA
LAS GRIETAS
ARRECIFE
LANZAROTE, ENTRADA A ENTRADA
TU VIAJE A LANZAROTE
Guía práctica de la isla y el recorrido completo
1 · LA LLEGADA
Puerto del Carmen y Playa Chica
2 · LAS MONTAÑAS DE FUEGO
Timanfaya y los viñedos de La Geria
3 · SENDEROS DE LAVA
Cueva de los Verdes, Jameos del Agua, Haría y Teguise
4 · EL NORTE
Caletón Blanco, Mirador del Río y las dunas de Famara
5 · EL SUR
Lago Verde, Los Hervideros, Janubio y Papagayo
6 · LA MONTAÑA Y LA CIUDAD
Del malpaís de Tinajo a Arrecife · Estás aquí
Hay una cosa de este viaje que todavía no he contado. La ruta lleva el nombre del Loira, y el tercer día lo paso casi entero con otros ríos. Una hora con él por la mañana, otra por la tarde, y lo demás con el Indre y con el Vienne. Lo planeé así en casa, con el mapa abierto en la mesa de la cocina. Sobre el papel parecía una cuestión de kilómetros. Encima de la bici, es ponerle los cuernos al río que da nombre a la ruta.
Para empezar, el día arranca en el jardín del amor de Villandry, que no es el mejor sitio para alguien con planes como los míos. Los jardines de este castillo los recuperó un español, Joachim Carvallo, que lo compró en 1906 cuando estaba a punto de venirse abajo. En el del amor, el boj está recortado en cuatro dibujos, uno por cada manera de querer. Corazones y llamas para el tierno. Un laberinto para el apasionado. Para el trágico, hojas de espada y de puñal, rodeadas en verano de flores rojas que recuerdan la sangre de los duelos. Y para el voluble, abanicos, cartas de amor y cuernos, entre flores amarillas, el color de la traición. Me quedo plantado frente a este último. Es el mío.
Luego cojo la carretera que corre sobre el dique, pegada al Loira. Aquí al río lo tienen cercado de diques desde la Edad Media, porque tiene mal carácter y en cada crecida se sale de madre. Visto desde lo alto es inmenso. Tiene islas de arena en mitad del cauce, y la orilla de enfrente queda tan lejos que los árboles parecen de otro país.
Me da el viento de cara y en lo alto del dique no hay dónde esconderse. Una hora entera pedaleando encorvado, con los muslos ardiendo desde el principio. Si fuera con más gente, alguien tiraría delante y yo me pegaría a su rueda. Como voy solo, el viento es todo para mí y no puedo culpar a nadie. A mitad de camino se me pasa por la cabeza dar la vuelta. Me avergüenza haberlo pensado con menos de quince kilómetros en las piernas.
En Bréhémont la ruta oficial continúa por el dique, sin apartarse del Loira. Un cartel más modesto señala Azay-le-Rideau, valle del Indre arriba. Tuerzo hacia allí.
El Indre es estrecho y perezoso, y aquí no hay dique que se interponga. El camino lo sigue casi a la altura del agua y, entre los árboles, el viento deja de existir. Primero noto alivio. Luego, culpa por el alivio.
En este valle situó Balzac El lirio en el valle, donde un muchacho se enamora de una mujer casada. Lo escribió en parte en Saché, que está a un paso. Así que aquí ya se venía con malas intenciones mucho antes de que llegara yo.
El castillo de Azay-le-Rideau se levanta sobre una isla del Indre, con el agua lamiéndole los cimientos y un estanque delante que lo copia boca abajo. Lo encargó en 1518 Gilles Berthelot, que era tesorero del rey y apenas aparecía por allí. Quien dirigió la obra fue su mujer, Philippe Lesbahy. En 1527, con la casa sin acabar, él tuvo que salir del país por un lío con las cuentas del reino, y el rey se la quedó. En el interior han rehecho la habitación de ella. Para mi gusto es la mejor de todas, y me parece de justicia.
A media tarde, cerca de Rigny-Ussé, regreso al Loira. Ya no sopla, y el agua tiene color de plomo. Pedaleo junto a él un buen rato, sin atreverme a mirarlo de frente.
Ussé, el castillo que según la tradición inspiró La bella durmiente, guarda una boda muy a propósito. En 1462, su señor, Antoine de Bueil, se casó con Jeanne de Valois, una hija que Carlos VII había tenido con su amante, Agnès Sorel. Ella aportó una dote de cuarenta mil escudos de oro. A la reina, que yo sepa, nadie le pidió opinión.
Sobre la terraza crecen dos cedros del Líbano, regalo de Chateaubriand en 1808 a la duquesa de Duras, esposa del propietario de aquellos años. El cartel no explica por qué. Después de todo el día dándole vueltas a lo mismo, ya desconfío de cualquier regalo.
Cuando cae la tarde abandono el Loira por segunda vez, y ahora para dormir con otro. Chinon queda en el Vienne, con la fortaleza alargada sobre la roca y las casas amontonadas al pie. La cuesta la hago andando, con la bici al lado, cincuenta y tantos kilómetros en las piernas y el viento de la mañana metido todavía en los huesos.
En la fortaleza se recuerda al delfín Carlos, el mismo de la boda de Ussé. En 1429 andaba por aquí sin corona, y media Francia murmuraba que no era hijo de su padre. El tratado de Troyes lo había apartado de la sucesión, y detrás vino el rumor de que era bastardo. Ese año se presentó Juana de Arco para empujarle a coronarse en Reims. Lo que hablaron a solas no se sabe. Algunos historiadores piensan que le quitó esa duda de encima. O sea, que unos cuernos que nadie pudo probar estuvieron a punto de dejar a Francia sin rey. Y aquel mismo hombre, años después, casó a una hija bastarda con el señor del castillo de al lado.
De noche, en la habitación del hotel, despliego el mapa sobre la colcha. El Cher desemboca en el Loira al lado de Villandry. El Indre, pasado Ussé. El Vienne, mañana, en Candes. Todos los ríos con los que me he ido estos días terminan en él. Uno puede irse con quien quiera, que el Loira acaba recogiéndolo todo.
Mañana bajo con el Vienne hasta Candes, donde los dos se juntan. Voy a llegar con cara de no haber roto un plato.
En el mapa tienes el recorrido en bici de este tercer día. Sale de Villandry por el dique del Loira hasta Bréhémont, sube por el valle del Indre hasta Azay-le-Rideau, vuelve al Loira en Rigny-Ussé y termina en Chinon, a orillas del Vienne.
Los números marcan el orden de paso. Por debajo asoman las rutas ciclistas señalizadas de la zona. Debajo tienes los enlaces oficiales, el álbum fotográfico completo y la información práctica para tu recorrido. Información oficial, consejos y recomendaciones para la ruta. Accede al álbum compartido en Google Photos para explorar todas las capturas de esta etapa a máxima resolución. Villandry → Bréhémont (dique del Loira, por la D16) → Azay-le-Rideau (valle del Indre) → Rigny-Ussé → Chinon. Total — unos 55 km, llanos. Entre Villandry y Bréhémont la Loire à Vélo va por la D16, compartida con coches. La variante de Bréhémont a Azay-le-Rideau está señalizada, pero la web oficial la aconseja a ciclistas con experiencia por el tráfico. Azay-le-Rideau tiene estación en la línea Tours–Chinon, con unos ocho trenes al día que admiten bicis. Castillo y jardines, 14 €. Solo jardines, 8,50 €. De 8 a 18 años y estudiantes menores de 26, 8 € y 5,50 €. Gratis para menores de 8. La terraza de la torre del homenaje entra en la visita del castillo. Con la entrada de jardines se puede subir al belvedere del bosque, que también tiene buenas vistas. Abre a las 9 h de febrero a noviembre y tiene el distintivo Accueil Vélo. Web — chateauvillandry.fr 16 € de abril a septiembre y 13 € de octubre a marzo. Gratis para menores de 18 y para ciudadanos de la UE de 18 a 25 años. El primer domingo de mes, de noviembre a marzo, la entrada es gratuita. La visita lleva más o menos hora y media. Web — azay-le-rideau.fr Adultos 14,50 €, de 8 a 16 años 7,50 €, gratis para menores de 8. En 2026 abre hasta el 15 de noviembre, de 10 a 19 h de abril a septiembre y de 10 a 18 h en octubre y noviembre. Visita libre, sin guía. Sigue siendo de la familia Blacas, que lo heredó en 1885 y vive en una parte. Tiene el distintivo Accueil Vélo. Web — chateaudusse.fr Entrada 12,50 €. Reducida 10,50 € (de 7 a 18 años, estudiantes y familias numerosas). Gratis para menores de 7. El HistoPad va incluido. Abre todos los días salvo el 1 de enero y el 25 de diciembre, de 9.30 a 19 h de mayo a agosto, hasta las 18 h en marzo, abril, septiembre y octubre y hasta las 17 h el resto del año. Tiene aparcamiento seguro para bicis y kit de reparación. Web — forteressechinon.fr La oficina de turismo de Tours vende pases digitales válidos durante un año. El «Renaissance», con Azay-le-Rideau y Villandry, cuesta 28 €. «Les Authentiques», con Chinon, Azay-le-Rideau, Villandry y Langeais, 48 €. Web — tours-tourisme.fr La AOC Chinon es sobre todo tinto de cabernet franc, el breton de la zona. Muchas bodegas abren sus cuevas para visitas y catas, y la oficina de turismo tiene el listado. Web — azay-chinon-valdeloire.com Hôtel Le Plantagenêt — 12 place Jeanne d'Arc, 37500 Chinon. Teléfono 02 47 93 36 92. Web — hotel-plantagenet.com. Casa del siglo XIX frente a la plaza Jeanne d'Arc, junto a la ciudad medieval, con el distintivo Accueil Vélo. Datos revisados en octubre de 2026. Código ético — Ninguno de los establecimientos mencionados ha pagado por aparecer en este espacio.
EL LOIRA, POR LA MAÑANA
EL INDRE
EL LOIRA, OTRA VEZ
EL VIENNE
EL MAPA DE LA RUTA
GUÍA PRÁCTICA Y ENLACES — DÍA 3
LA LOIRE À VÉLO
Web oficial de la ruta, con los tramos, las variantes y los alojamientos Accueil Vélo.
CHÂTEAU ET JARDINS DE VILLANDRY
Horarios y entradas del castillo y de sus jardines.
CHÂTEAU D'AZAY-LE-RIDEAU
Horarios y reservas del castillo levantado sobre el Indre.
CHÂTEAU D'USSÉ
Horarios y precios del castillo de La bella durmiente.
FORTERESSE ROYALE DE CHINON
Entradas y horarios de la fortaleza sobre el Vienne.
EL BOTÍN FOTOGRÁFICO COMPLETO
LA RUTA DEL DÍA
SI EL DÍA SE HACE LARGO
CHÂTEAU ET JARDINS DE VILLANDRY
CHÂTEAU D'AZAY-LE-RIDEAU
CHÂTEAU D'USSÉ
FORTERESSE ROYALE DE CHINON
PASES DE CASTILLOS
VINO DE CHINON
DÓNDE DORMIR EN CHINON
LAS CINCO ETAPAS DEL LOIRA EN BICI
DÍA 1
De Blois a Amboise
DÍA 2
De Amboise a Villandry
DÍA 3
De Villandry a Chinon · Estás aquí
DÍA 4
De Chinon a Saumur
DÍA 5
De Saumur a Angers
LO+VISTO
-
La banya y el ladrón robado Sus pies descalzos cruzaron el umbral de la banya sintiendo la madera bajo ellos; casi lame...
-
- La tierra de Castilla la Mancha tiene color de sombra de ojos – dice mi e...
-
Existe un país cuyo símbolo es un dragón, y una tierra al norte que ha decidido darle cobijo y ofrecerle un hogar. El país es Eslovenia, y l...
-
En los cuentos y películas de fantasía aparecen mundos paralelos ocultos tras la puerta de un armario o quizá al trazarla en la pared con un...