Bodegas Lustau, algo nuevo desde lo eterno

Bodegas Lustau, algo nuevo desde lo eterno

Lustau

BODEGAS LUSTAU, ALGO NUEVO DESDE LO ETERNO

Nuestro anfitrión cruza el patio y sellamos las presentaciones con un firme apretón de manos. Los formalismos se diluyen pronto, tanto como desciende la temperatura al entrar en la bodega. Del mismo modo en que el ambiente se relaja cuando recibes a un amigo en casa, abres la nevera y le ofreces una cerveza. Juan, nuestro anfitrión, nos ha abierto las puertas de la que considera su casa, y nos ha dado una copa de vino de Jerez para que hagamos la visita a la Bodega “copa en mano”.

Como invitados en la casa de un amigo caminamos entre botas de vino de Jerez, pasillos de albero y naves del siglo XIX, cada vez más relajados, sintiéndonos más en casa. Y siendo así, compartimos algo más que historia, negocio y momentos. Nos contamos un sueño, uno en el que padre e hijo se sacan una espinita y crean algo juntos, algo nacido de quien ha vivido la viña y la bodega. Un auténtico vino de familia. Sí, nos hablamos copas de vino, nos bebemos un sueño y la idea de crear algo nuevo desde lo eterno, de lo que siempre fue, es y seguramente será, desde la tradición.

EVOLUCIÓN DESDE LA TRADICIÓN

La visita a las Bodegas Lustau se hace con una copa de vino de Jerez en la mano. ¡Atención! No digo catavinos, sino copa de vino. Existe en Jerez una clara intención de revisar el concepto que tenemos de los vinos de Jerez. Uno de ellos es servirlo en una copa de vino en lugar del clásico catavinos. Durante la visita a la bodega comentamos que este tipo de copa es útil como herramienta de trabajo del bodeguero, pero que, para disfrutar de los aromas y sabores del vino de Jerez en mayor plenitud es mejor una copa de vino.

Lustau

Otro tópico que se quiere cambiar es el concepto del vino de Jerez como aperitivo. La idea que se quiere transmitir es que se trata de un vino adecuado para acompañar una comida. Para ello se está empezando a extender la idea de crear maridajes con las distintas variedades de vinos de Jerez de manera que se muestre su versatilidad.

Sí, nos hablamos copas de vino, nos bebemos un sueño y la idea de crear algo nuevo desde lo eterno, de lo que siempre fue, es y seguramente será, desde la tradición

Bodegas Lustau se hace eco de esta tendencia, de esta modernidad, estando abiertos a algo que puede sonar sacrílego como es utilizar su vino en combinados, como puede ser un rebujito o un Fin-Tonic, siendo una manera más de popularizar el producto, siempre desde la calidad.

Pero en Lustau no se olvidan de la tradición. Una muestra de ello es que entre su oferta encontramos los vinos de almacenista, dando un hueco a los pequeños productores que elaboran vino de calidad dentro de la tradición de las pequeñas bodegas familiares. Quién sabe si tendrá cabida entre estos vinos uno creado por padre e hijo.

Lustau

De entre sus múltiples variedades, nosotros nos quedamos con el East India, un vino muy especial. Uno de los grandes iconos de Lustau. Su envejecimiento reproduce el que en el siglo XVII desarrollaban los vinos en los viajes transatlánticos a las lejanas colonias españolas. Otra de sus novedades, es el Vermut de Jerez, con el que han conseguido un producto realmente bueno. No os decepcionará.

En definitiva, una visita a las Bodegas Lustau supone un recorrido hacia el futuro teniendo muy presente la tradición, que te rodea en todo momento de la visita, impregnándote de historia y del gusto por las cosas bien hechas.

Espacio Más Instante

Instagram