Últimamente me gusta viajar con calma, nada de despertadores, disfrutando de desayunos sosegados y de esa calma necesaria para disfrutar los momentos. Así que serían las diez de la mañana cuando salí para visitar El Parque Natural de Timanfaya, las montañas de fuego; resultado de las erupciones volcánicas sucedidas entre 1720 y 1736, y en 1824; que dibujaron una línea perfecta de cráteres en el horizonte.
Pronto la carretera transcurre por el territorio conocido como Malpaís y al pasar por él uno entiende bien por qué recibe ese nombre. Apenas algunas plantas de extremada fortaleza sobreviven aquí y allá, no se ven pájaros ni insectos. La tierra aparece quebrada, puntiaguda, por lo que debe ser difícil caminar por ella, por no decir imposible.
Dentro del parque, las laderas de piedra pequeña, fina y pulida se mezclan con las coladas de lava solidificada, con pliegues curvos aquí y allá, también con zonas quebradas, fragmentadas que descubren túneles por los que la lava más fluida circulaba con velocidad. Desde el interior del autobús en el que viajamos robo algunas imágenes, en un intento de fijar en la memoria el impacto que siento. Compruebo que en esta ocasión no soy el único ladrón. Trato de captar los colores: los rojos, negros, grises y los amarillos del azufre.
Aunque sea un paisaje duro y desolador siento la necesidad de abandonar la guagua llena de turistas como yo y sentir en mi piel la soledad que ofrece este espacio. Si me pongo filosófico no puedo evitar pensar que todos estos contrastes no son más que el reflejo de la vida misma, pero no lo haré.
Antes de marchar compruebo el calor del magma que aún conserva la tierra, los pozos en los que la hierba seca arde sin necesidad de una chispa que la prenda, donde el agua vertida de un cubo se convierte en un géiser improvisado.
Dejo atrás la cola de vehículos que acceden y conduzco hacia territorio mundano, La Geria, el reino de la Malvasía volcánica y el vino que se elabora con ella. Con él humedezco mis labios y riego mi garganta; contemplo las viñas cercadas por la tierra volcánica que se ha convertido en protectora, la destrucción ha dado paso a la vida. Me estoy dando cuenta de que, después de catarlos, me estoy poniendo filosófico finalmente, si es que no tengo remedio.
La Geria, con sus hoyos cónicos y muros de piedra, es un milagro agrícola nacido de la ceniza volcánica. Aquí, la Malvasía Volcánica despliega su carácter único: vinos aromáticos, frescos y con la mineralidad del paisaje que los vio nacer. Este rincón de Lanzarote es más que un viñedo; es un cuadro surrealista donde el negro del lapilli abraza el verde de las vides, ofreciendo al viajero no solo sabores, sino una historia de resiliencia y belleza.
Información oficial, consejos y recomendaciones para la ruta: Accede al álbum compartido en Google Photos para explorar todas las capturas de la isla a máxima resolución. Adquirir la entrada con antelación para las Montañas del Fuego es vital para evitar colas bajo el sol de justicia de la isla. Al igual que en el parque, la recomendación oficial para la Cueva de los Verdes es rotunda: hazte con tu pase previamente debido a los cupos limitados. Muy cerca del Parque Natural visitamos varias bodegas ubicadas en la zona de La Geria. Las uvas que utilizan, entre otras, son la Malvasía volcánica (blanca) y la Listán Negro (tinta). En un tramo muy corto de carretera, se pueden visitar estupendos wine bars para probar sus vinos y comer algo. Una particularidad de los vinos de Lanzarote es que rara vez hacen crianza clásica en barrica. Lo habitual es que se diferencien en función de si provienen de viña joven o viña vieja. La producción es extensiva y muy baja debido al espacio que necesita cada vid en este terreno lunar. Código ético: Ninguno de los establecimientos mencionados ha pagado por aparecer en este espacio.
ENTRE VOLCANES Y EL MALPAÍS
LA GERIA Y LA ESENCIA DE LA MALVASÍA
GUÍA PRÁCTICA Y ENLACES
TURISMO DE LANZAROTE
Visitas organizadas en el Parque descritas en el post.
PÁGINA DEL MINISTERIO
Información y visitas gestionadas directamente por el Parque Nacional.
CENTRAL DE RESERVAS (OAPN)
Portal para la reserva de actividades del ministerio.
EL BOTÍN FOTOGRÁFICO COMPLETO
ENTRADAS PARA TIMANFAYA Y CUEVA DE LOS VERDES
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El impacto de las montañas de fuego. Parque Natural de Timanfaya. Lanzarote
El impacto de las montañas de fuego. Parque Natural de Timanfaya. Lanzarote
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