LAGO FELDSEE
Selva Negra (Alemania)
Eso a veces pasa, las cosas no son como uno espera, y eso es algo bueno, un mundo sin sorpresas sería muy aburrido ¿No te parece?
La orilla del Feldsee me encontró como si siempre hubiera estado allí para mí. Me senté a su orilla y observé el pequeño circo glacial. Sumergí mis pies en sus aguas, el baño está prohibido, supongo que porque el firme de su suelo no es muy seguro. Salí y compartí mi almuerzo con él y un inquieto pato hambriento que pasaba por allí.
Todas esas cosas se fundieron en una sola, incluyéndome a mí y al Feldsee. De pronto, la luz disminuyó y repentinamente unas gotas de lluvia me separaron de aquel espacio y dieron por finalizado aquel instante.
Deshicimos el camino que ahora era ascendente con cierta tristeza por ver interrumpido nuestro momento, pero el repiqueteo de las gotas de lluvia en las hojas de los árboles me acompañaron creando un instante inesperado, y convirtiéndose en una adecuada despedida.