Polonia urbanos Arbeit macht frei (Auschwitz-Birkenau)

Arbeit macht frei (Auschwitz-Birkenau)

Vías del tren entrando en Birkenau bajo la torre de ladrillo de la entrada
Oświęcim · Polonia Auschwitz I y Birkenau Desde Cracovia

UNA VOZ AL OÍDO

Fui desde Cracovia con un grupo. Auschwitz I es más pequeño de lo que esperaba. Bloques de ladrillo rojo en fila, calles rectas, árboles grandes. Parece un cuartel, y es que lo fue. Antes de la guerra dormían ahí soldados polacos. Sobre la puerta estaba el Arbeit macht frei, que salió del título de una novela del siglo XIX sobre unos ludópatas que se regeneraban trabajando.

La voz empezó a hablar y yo empecé a obedecer. Decía a la izquierda y yo miraba a la izquierda. Este bloque, esta sala, tantos miles. Al cabo de una hora ya no tenía claro si lo que pensaba lo pensaba yo o me lo estaba diciendo ella.

En un bloque hay una montaña de zapatos detrás de un cristal. La voz dio una cifra. Yo me había quedado mirando uno pequeño, de niño, y la cifra me pasó por encima sin tocarme.

La cámara de gas está casi al final. Baja, de hormigón, con agujeros en el techo por donde echaban el Zyklon B. Ahí la voz se calló. Entramos de uno en uno y en el auricular no había nada. Solo los pasos de los de delante y alguna respiración más fuerte que otra. Por primera vez en todo el día me quedé a solas con lo que estaba viendo, y no supe qué hacer con ello. Se me cerró algo debajo del esternón y estuve un buen rato sin poder tragar.

Fuera, la gente se quedaba pegada a la pared con el cable colgando. Un hombre se tapaba la cara con la mano. Nadie se quitó los auriculares. Creo que todos esperábamos que la voz volviera y nos dijera qué teníamos que sentir.

BIRKENAU NO CABE

Birkenau está a unos tres kilómetros y no cabe en la vista. Las vías entran por debajo de una torre de ladrillo y se pierden campo adentro. La voz volvió y nos fue explicando cómo funcionaba aquello, del andén a las chimeneas, con la misma calma de la mañana. Supuse que esa calma le costaba. Si a ella se le rompía, nos rompíamos todos, y a lo mejor por eso no se le rompía.

Desde lo alto de la torre se ven los barracones de madera en hilera y, detrás, hasta el bosque, chimeneas de ladrillo solas, sin el barracón que tenían alrededor. Por encima de los árboles asoman un edificio alto y unas chimeneas de fábrica. El pueblo está ahí al lado. Ha estado ahí al lado todo este tiempo.

Campo de Birkenau con hileras de chimeneas de ladrillo, barracones de madera y postes de la alambrada

Hacía buen día y llevaba horas de pie. Me dolían los pies, y me daba vergüenza que me dolieran.

LA TARJETA

Entré en uno de los barracones que siguen en pie. Una nave larga de madera, literas a los lados y un conducto de ladrillo por el centro, a la altura de la rodilla, que era la calefacción. Encima del ladrillo alguien había dejado una tarjeta blanca escrita a mano, en inglés. En memoria de Hurbinek, tres años, 1945. Y de todos los niños que se perdieron en este lugar, y de sus padres, y de sus abuelos. En una esquina, una pegatina con una mariposa.

Hurbinek sale en La tregua, de Primo Levi. Tenía unos tres años, a lo mejor había nacido en el campo y nunca había visto un árbol. No sabía hablar. Nadie conocía su nombre y se lo pusieron los otros. Repetía una palabra que nadie llegó a entender. Murió a primeros de marzo de 1945, con el campo ya liberado. Levi dejó escrito que de él no quedaba nada, solo esas páginas.

Alguien había elegido una mariposa para un niño que no llegó a ver un árbol. Eso fue lo que me desarmó, y todavía no sé explicar por qué fue eso y no la cámara de gas. La voz seguía hablando en el auricular y yo ya no la oía.

Me agaché y le hice una foto. Encuadré con cuidado, la tarjeta delante y la nave entera detrás. Pensé en la luz. Delante de esa tarjeta, pensé en la luz. Es la mejor foto que hice aquel día, y lo que sale en ella lo escribió otro.

Tarjeta escrita a mano en memoria de Hurbinek sobre el conducto de ladrillo de un barracón de Birkenau

La voz sigue conmigo. Habla poco, bajito, con la misma calma de aquella tarde, y a veces dice cosas que no recuerdo haber oído allí. Hurbinek tenía una palabra que nadie entendió. Yo tengo una voz que no es mía y una foto bien encuadrada.

Debajo tienes la información práctica para la visita, los enlaces oficiales y el álbum completo.

GUÍA PRÁCTICA Y ENLACES — AUSCHWITZ-BIRKENAU

Información comprobada en octubre de 2026

EL ÁLBUM COMPLETO

Todas las fotos de Auschwitz I y Birkenau en nuestra galería de 500px.

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RESERVA

La entrada es gratuita, pero solo con pase nominativo y las plazas son limitadas. Los pases gratuitos sin guía se sacan únicamente en visit.auschwitz.org, y en taquilla solo quedan pases para visitas guiadas del mismo día. El nombre de la reserva tiene que coincidir con el de tu documento.

CON GUÍA O POR TU CUENTA

La visita guiada para viajeros sueltos dura unas tres horas y media e incluye auriculares y el autobús lanzadera entre Auschwitz I y Birkenau. Sin guía solo se entra a última hora del día (de abril a septiembre, a partir de las 17.00, y el resto del año antes, según el mes). Los grupos organizados tienen que ir con un educador del museo.

HORARIO

Abre todos los días salvo el 1 de enero, el 25 de diciembre y el domingo de Pascua, desde las 7.30. El cierre va de las 15.30 en diciembre a las 20.30 en verano, y la última entrada es hora y media antes.

LLEGADA

Hay que estar media hora antes por el control de seguridad. La bolsa o mochila no puede pasar de 35 × 25 × 15 cm.

FOTOS

Se puede fotografiar, pero dentro de los edificios sin flash ni trípode. En la sala 5 del bloque 4 y en los sótanos del bloque 11 está prohibido del todo.

NORMAS

Dentro no se come ni se fuma. Ropa adecuada y voz baja. El museo lo recomienda a partir de 14 años.

CÓMO IR DESDE CRACOVIA

En autobús desde la estación MDA (calle Bosacka 18, junto a la estación de tren). Los de Lajkonik paran en el propio museo y tardan algo menos de hora y media. Fíjate en que la parada sea «Oświęcim Muzeum», porque no todos los autobuses llegan hasta allí. También hay tren a Oświęcim, y desde la estación son 20-30 minutos andando o un autobús urbano.

TIEMPO

Entre ida, visita y vuelta, cuenta con el día entero.

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