Rusia urbanos Cuando San Petersburgo me devolvió la mirada

Cuando San Petersburgo me devolvió la mirada

Malecón y Fortaleza de San Pedro y San Pablo

ESPACIOS Y SENSACIONES

San Petersburgo es una ciudad que puede atraerte por su historia y romanticismo. Se han escrito multitud de libros y rodado películas que contaban historias ambientadas en esta ciudad. La huella de los zares, la leyenda de Anastasia, son parte de sus atractivos y si además de esas historias has leído algo acerca del Palacio de Invierno, del río Neva o de las noches blancas, te sentirás definitivamente atraído por ella. No te defraudará, además descubrirás que es una de las grandes ciudades europeas que hay que visitar, por tamaño, monumentos, por encanto y porque está llena de instantes.

La ciudad se encuentra en la desembocadura del río Neva en el mar Báltico. El alma de la ciudad es el río y los múltiples afluentes que se unen a él en la desembocadura, lugar que eligieron los zares para vivir, lo que le aportó la riqueza humana a la natural. El río Neva y los canales que lo unen a la ciudad, tejidos alrededor de la Avda. Nevsky (Невский проспект) son los espacios que no te puedes perder.

FORTALEZA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO (Петропавловская крепость)

Al atardecer, vivirás uno de los instantes de tu viaje a San Petersburgo. Tú, el Neva y Peter.

La ciudad nació aquí y la historia de nuestro viaje también ha comenzado en este lugar. En su interior encontrarás la Catedral de San Pedro y San Pablo. La fortaleza tiene su interés y la Catedral te sorprenderá por su torre en forma de aguja, completamente dorada, que llamará tu atención incluso desde otros puntos de la ciudad. No es la única, también la tiene la torre del Almirantazgo, junto al museo del Hermitage, es una forma de acabar las torres que llamará tu atención.

Pero lo que no puedes perderte, bajo ningún concepto, es pasear por el exterior de la fortaleza, el que transcurre a orillas del Neva; al atardecer, vivirás uno de los instantes de tu viaje a San Petersburgo. Tú, el Neva y Peter.

Plaza del Palacio y Museo del Hermitage

MUSEO DEL HERMITAGE (Эрмитаж)

Desde la isla de San Pedro y San Pablo hay un lugar que llamará tu atención, es el museo del Hermitage, lo que en tiempos de los zares fue el Palacio de Invierno.

Para llegar hasta él cruza el río y visita la Isla Vasilievsky (Васи́льевский о́стров) desde cuya “Flecha” con sus columnas y el museo naval tendrás otra de esas imágenes inolvidables del Río Neva, el Palacio de Invierno y la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, un triángulo perfecto.

El museo del Hermitage es una visita ineludible en todos los sentidos, por la historia y por la colección de arte que contiene. Si quieres visitar su colección tendrás que reservar al menos medio día para “verla”, es inabarcable. Es uno de los mayores museos de Europa. Actualización 2026: Ten en cuenta que, actualmente, para comprar entradas en las taquillas o acceder a servicios extra, deberás llevar rublos en efectivo, ya que las tarjetas occidentales no operan.

Si lo tuyo no son los museos ni el arte, déjate llevar por su grandeza y la de la plaza en la que se encuentra. Siéntate cinco minutos sobre su adoquinado y descansa, que seguro que te hará falta. Mira a tu alrededor, la fachada del palacio, la columna, el resto de edificios y, por supuesto, el río. Es el momento de perderse por las calles y canales a un lado y otro de la Avenida Nevsky.

IGLESIA DE LA SANGRE DERRAMADA (Храм Спаса на Крови)

Un golpe directo a lo que queda de tu capacidad de sorpresa.

En ese paseo alrededor de la Avda. Nevsky un objetivo prioritario es esta iglesia llena de historia, pero sobre todo de belleza e interés arquitectónico. Se trata de una iglesia ortodoxa por lo que su estructura ya es diferente a la que podemos ver en las iglesias del resto de Europa. Si te hablo de decoración, ya ni te cuento.

Su exterior es una construcción de cuento en estado puro, donde las típicas cúpulas de cebolla podrían decorar cualquier pastel o construcción de Lego. En cuanto al interior, reserva un golpe directo a lo que queda de tu capacidad de sorpresa, sí, lo conseguirá. En resumen, es un impacto en tu retina de mosaicos de colores y dorados. El altar mayor, una mezcla perfecta entre oriente y occidente. Frente a él, el altar en homenaje a los hechos que dan nombre a la iglesia, donde se conserva el adoquinado del lugar donde fue asesinado el zar Alejandro II.

CATEDRAL DE SAN ISAAC (Исаа́киевский собо́р)

Muy cerca del Hermitage y del Almirantazgo encontrarás esta catedral. La reconocerás por su enorme pórtico neoclásico y su cúpula, a la que podrás subir y donde podrás ver un punto de vista distinto de la ciudad y te harás una idea más clara de su tamaño. Se pierde la vista y la ciudad no se acaba.

EL METRO

San Petersburgo es una ciudad enorme por lo que es posible que tus fuerzas flaqueen y necesitarás descansar y usar el transporte público (te recomendamos descargar la app Yandex Maps, imprescindible hoy en día para moverse). El metro tiene dos particularidades que hacen que merezca una visita. La primera es que es el más profundo del mundo. Cuando uno está en el comienzo de las escaleras mecánicas no puede ver el final. Para que te hagas una idea la estación Ploschad Lenina, está a 110 metros de profundidad.

La otra particularidad es que su decoración hace que valga la pena que uno baje hasta él. El metro se construyó en tiempos de la Unión Soviética, 1955, y se diseñó con la idea de que fueran “palacios para el pueblo” por lo que no escatimaron esfuerzos en su decoración convirtiéndolas, de verdad, en auténticos palacios. Te propongo cuatro estaciones a lo largo de la línea 1 (roja): Avtovo, Kirovski, Pushkinskaia y Ploschad Vosstaniya.

Estación Kirovski del Metro de San Petersburgo

Espacio Más Instante

Instagram